Windows como marcos
Las ventanas son más que aberturas. Son marcos. Dividen el interior del exterior, lo privado de lo público, la quietud del movimiento. Mantienen la ciudad a distancia mientras la acercan.
En Tokio, las ventanas superponen la luz: trenes que pasan a toda velocidad, torres de oficinas que brillan durante la noche, cortinas de apartamentos corridas a medias. En Nueva York, las ventanas se apilan interminablemente, reflejándose unas a otras hasta que el horizonte se convierte en un espejo de sí mismo.
Las ventanas convierten los momentos ordinarios en escenas. Una figura solitaria apoyada en un cristal se convierte en un retrato. Un reflejo en el escaparate de una tienda convierte la calle en un collage. A través de los marcos, la ciudad se edita a sí misma.
En ichinichi.studio, las ventanas son parte del lenguaje del diseño. Una camiseta puede enmarcar una palabra, una línea o una imagen de la misma manera que el cristal enmarca una vista. Los bordes importan. El silencio alrededor de la imagen importa.
Las ventanas nos recuerdan que siempre estamos mirando hacia afuera y siendo observados.
















0 Comentarios
No hay comentarios todavía. Sé el primero en comentar.